viernes, noviembre 09, 2012

Mensajera




Este aroma
 del pasado,
no olvida que puede olvidar
y ha olvidado.

No, no, no...
No fue un accidente esta locura precoz,
este espacio abierto de desequilibrios amorosos.
Hoy no he vuelto por una respuesta perdida en forma de verso,
ni por un puñado de lastima comprada,
esta vez no daré cuerda a lo evidente, invidente.
Abre bien los brazos, dulce trovador barato
y cuelga tus lágrimas al alcance de esta mensajera.
Amoniaco a tu manera.
Sonríe,
sonríe que ya no duele.





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