jueves, diciembre 20, 2012

Carta a Santiago


Por alguna razón me acostumbre al típico trato de amigos de infancia, pero me convertí en "usted" y tu regreso será tan extraño como esa palabra. A veces eres tan raro. Debe ser el ambiente o esos aires a mejora en tu interior.
Mientras desdoblo tu mirada de mis paginas indecisas, te recuerdo. ¿A dónde te has ido? Me sorprende tu decisión tanto como la fría despedida de una tarde de septiembre, pero te fuiste y dejaste billones de anhelos regados por las calles, esas calles que ya no esperan como antes.

Los días llegan, pasan y se van, como la brisa de un amanecer casi acostumbrado a tu ausencia y es que aquí lo normal es extrañarte y la rutina es recordarte. A veces me acomodo a la ventana y pienso en que rincón enemigo te has refugiado, querido amigo, me sorprende pensar en tus nuevos conocidos que desconocen tu verdadero lugar; aquí.





1 comentario:

  1. Muy profunda tu entrada, a veces duele tanto la ausencia y recordar a esa persona más aún...me gustó mucho como lo expresaste en palabras...nos seguimos leyendo, saludos!!:)

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