jueves, julio 18, 2013

Jueves


Me encontré microscópica y sus ojos eran otros, no eran los de hace un año con historias clavadas en libros de Dostoievski, Hobbes o Tolstói. Eran otros. Hablaban de una transformación progresiva. 
Cuando Abril atropelló mis recuerdos, lo escuchaba en mis entrañas. Era él con canciones de cuna, con versos tendidos sobre sus pasos lejanos y mis poemas subversivos. Entonces cambio de piel cada mañana, porque mi aroma homogéneo deja rastro en su trayecto y tal vez ha de buscarme, tal vez ha de encontrarme. 
A veces imagino mi vida como una secuela infinita de la suya y encuentro la felicidad entre sus manos tibias. Vivimos pensando que el diálogo de mediodía es un anticonceptivo que nos recetó un amor blasfema. Pero es blasfema, como todo lo que compartimos: el aire, el frío de invierno, una mirada. Su mirada con fines pedagógicos. Su mirada esquiva y entretenida. 
Bach mantiene mi equilibrio en madrugada. Inhumana e insensible.
Afuera es jueves y aquí es invierno.




domingo, junio 16, 2013

Cuando todo acabe



Cuando todo acabe, volveremos a observarnos lejanos. Seremos dos extraños con recuerdos tatuados sobre los muros de Quilca.
Volveré a mis asuntos y usted a los suyos. 
Porque cuando todo acabe, mi Sartre valiente, se activarán sus promesas de Mayo. No le perderé la fe, seré su compañera de vida, la historia nos obliga, y ante tal dictadura me subordino hasta los huesos. 
Leal a sus relatos, podremos rozar otros cuerpos por los siglos de los siglos y nuestras emociones volverán ilesas de la guerra contra el olvido o la amnesia en madrugada. 
En el último piso de nuestra libertad oprimida, su dedos entrelazados con lo míos. Me hablaba de la existencia, del principio y el fin, de nosotros.
Cuando todo acabe, mi bolchevique enamorado, le presentaré a ese niño llamado miedo y usted reirá conmigo.

Pero aún no acaba, ojitos claros, mas me iré despidiendo en cada saludo continuo, en cada pasillo compartido.


Es todo.





Andrés Calamaro - Paloma

miércoles, mayo 22, 2013

Alma periodista II





Me asomé por la feria de libros que merodeaba y perturbaba las afueras de la facultad. Me encontré con el libro de Sábato "...sin libertad nada vale la pena." Hallé la relación casi furtiva entre mi vida, allá afuera, y ésta, la de comunicadora en masas. Entonces descubrí que mi libertad no conlleva instantes minúsculos en lo que quiero hacer, en lo que hago; sino trasciende a mis deseos inhóspitos y marchitos, lleno de telarañas. Va más allá de mi dura y larga trayectoria indecisa. De pronto recordé a Rosa Maria Palacios por los pasadizos del canal, tomando a éste como pieza infatigable a su sarcástica y exitosa entrevista. Me ha dado un buen inicio. Y aseguré mi decisión en medio de voces tachadas, reclamos, insultos o que sé yo... 

Me iba por los pasillos de Derecho, saludé a un amigo de esos que obtienen esa facultad de aparecer y reaparecer en situaciones impensadas. Me sonrió, y por consiguiente introdujo los brazos en su mochila azul marino, lo extrajo con tanta fuerza, como si este libro no fuese menos liviano que un trofeo de resina, pero vamos que un trofeo, sí es. "La resistencia" de Sábato, es tuyo, tómalo como un regalo. Volví a encontrarme con la dichosa frase "...sin libertad nada vale la pena". Estos días confabulan contra la normalidad de mi supervivencia.



domingo, mayo 19, 2013

Desconocidos


-Estoy muy nervioso, la esperanza es una pastilla antidepresiva a mi favor. No sé si fumarme toda esta cajetilla o seguir esperando entre los pasillos. No tengo idea de quién es ella, pero hemos cruzado miradas, esas miradas que curvan y resumen la vida que nos espera juntos... juntos y desconocidos. Me ha dado esperanzas. Todos las tardes me pierdo en su sonrisa y en su manera curiosa de mirar, sin mirarme ¿sabes lo que significa? significa que puedo seguir esperando, esperar aquí, como siempre, entre los pasillos.

-La vida es muy corta para seguir esperando.

Me sonrió mientras le daba el último adiós a uno de sus cigarrillos. 
No sé de dónde apareció este hombre lírico, de los pocos que uno encuentra en las tardes frías de Mayo. Un intruso entre mis dudas existenciales de pasillos revoltosos. En ese momento en donde mi quehacer era nulo, él se mostró, reemplazando el respectivo y cortes "Hola". Recuerdo, hace días, una interacción extraña  con él, la primera y única vez que cruzamos palabras. Él murmuraba una canción que amaba en secreto y cuidaba con recelo. 

-"Yo no quiero domingos por la tarde, yo no quiero columpio en el jardín. Lo que yo quiero, corazón cobarde, es que mueras por mí."

-Sabina ¿verdad?

-"Y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres. Porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren."

Entonces desapareció entre los pasillos de Derecho y yo me quedé con con ese dejavú de haber visto esta escena en alguna película y créanme, no acabó bien. 

-¿Crees que debería arriesgar? Ella me da vestigios de interesarle tanto como ella me interesa a mi, pero tal vez el miedo a no encontrar lo que tanto espero me limita y no solo eso, una relación en este crudo momento de mi vida seria perjudicial para todos. Creo que por ahora viviré ilusionado y esperando, con la idea de encontrarme nuevamente entre sus ojos todas las tardes.

-Nada te limitar, arriésgate y no esperes. Eso es de cobardes.

Realmente fueron dos oraciones finales, las únicas que atine a decir a su larga y efusiva verborrea enamorada. Aseguró seguir esperando a las afuera de su aula. Se fue.
Durante los doce minutos siguientes en ese pasillo, pensaba en él y en la continuidad de sus días. Lo más curioso fue cuando empecé a meditar sobre mi situación, yo también estaba esperando. Esperaba a las afueras de una de las aulas de Ciencias Políticas. Esperaba igualmente encontrarme con otros ojos, pero estos si eran conocidos, los conocía muy bien. Me vi hipócrita decir que esperar era de cobardes o que la vida era muy corta para hacerlo. Prendí un cigarrillo y reía en silencio.



Joaquin Sabina - Contigo

martes, mayo 07, 2013

Escena II



Desperté acurrucada sobre su silueta, con los brazos tibios y sus ojitos húmedos. Me miró como siempre; de reojo, entretanto su débil sonrisa armonizaba con la mañana. "Nos vemos extraños en el espejo" me dijo, mientras abrazaba mi pequeña y tersa figura.

"Eres la persona que más quiero junto a mi madre, bueno, estás por ahí, Lina" ya no sentía ese extraño correteo relajante, cuando escuchaba un "te quiero" de sus labios tercos. Incluso la emoción ya no me desbordaba el alma, ubicada entre sus pupilas, no. Lo que sucedía iba más allá que un querer mutuo o alguna clase de fraternidad selecta, iba más allá que un sentimiento humano, normal o natural. Cruzamos esas calles vacías que abrumaban la noche de aires secos y luces opacas. Pasaban las horas entre cuentos y cigarrillos. En minutos nos vimos abrazados, rodeando sus labios con los míos, y encontrándonos como quien encuentra un objeto perdido de una infancia infeliz. Me disipaba entre sus dedos, entre la telaraña de su mirada tersa y su voz que secuestraba mis pasiones sedientas a él; a mi. 

Entonces desperté acurrucada en la nada y él emanando miradas kilométricas. Nuevamente, respirándonos a diario y en silencio.  



lunes, mayo 06, 2013

Escena I



Y entonces apareció en escena, él y su mirada kilométrica.



martes, abril 23, 2013

¿Amoríos?




 - Si supiera que todo fue una mentira, tal vez pediría explicaciones de mi adiós, Iván. Debí ser consecuente, pero la impotencia pudo más que mis actos, estúpidos, pero actos al fin. Por otro lado, por ese pasadizo desconocido de la verdad, de sus dramas premeditados, dime quién olvida sus mentiras o sus contradicciones. Así es, a veces cuesta entender. Además, era poco o nada mi participación formal en su vida, pero vamos, que sabrás tú de la vida, amigo.

Mientras cruzábamos el comedor de la facultad, podía sentir la cruda mirada de Iván sobre mis hombros, era él, mi mejor amigo condenándome a la guillotina moral.

 -  Rarita, para comenzar, de la vida, tú y yo no sabemos ni un pepino, no me jodas y para terminar, no existe peor mentira que engañarse a sí mismo. 

 -  No, no se trata de eso, este nos es un debate ético, querido. Me apena mentir e involucrar a terceros en mis cuentas negras, no es justo para nadie y mucho menos para ti.

La plataforma se encontraba repleta de seres inanimados, mecanizados en la rutina universitaria. Entonces, recordé la última procesión que truncó mi clase, todos le daban el adiós al último aprista, se nos fue señores, a hacerle compañía a Haya de la Torre. ¡Vaya! uno menos. 

Se incomodó, empieza a odiarme, es el momento de su fidedigno discurso. Le miré de reojo pero no mencionó palabra alguna, sonrió, levantó sus cosas de la mesita de ajedrez y se fue. ¿Ahora qué dije? Iván dejó de sorprenderme hace mucho, pero vamos, es mi mejor amigo y lo adoro. Él no me abandonará, a diferencia de esos amoríos... ¿amoríos? yo ya no entiendo de esas cosas.


lunes, abril 01, 2013

Madrugada


 De madrugada el alma se me acurruca de recuerdos; emociones turbias y penetrantes. De madrugada mis sueños quiebran sus agudos ruidos sobre la almohada. Mis pesadillas son menos constantes, menos peligrosas que caricias ajenas en cuerpos de luto. Pues de madrugada me infecto de episodios diarios, tan bruscos, tan débiles; de madrugada la vida me pasa factura y no, no hay derecho común a reclamo.



Pero esta madrugada es peculiar, esta madrugada no respira sobre mi, ni sobre nadie.





Birdy - Skinny love

lunes, marzo 25, 2013

Ánimos y fuerza



Dicen que en el segundo de la muerte, tu vida pasa ante tus ojos. Creo que en todos los segundos de mi existencia, mi vida pasa ante ellos. Reproduciendo fantasía tras fantasía, sueño tras sueño.
Debería estar feliz, se lo debo al tiempo y la paciencia. Pero me robaron la felicidad, como quien te roba el aire cuando caes en lo más profundo del mar y lo único ajeno a ti es respirar. Me rechazaron la felicidad. Pero vamos, dicen que el rechazo ayuda a formar el carácter. Vamos bien.

Abrazos.





lunes, marzo 18, 2013

UNO



Tengo miedo.
Ya no puedo respirar  sobre deseos anónimos.
¡TENGO MIEDO!



jueves, marzo 14, 2013

Nunca es suficiente




Dicen que la vida no es un cuento de hadas. Bueno, si de alguien lo es, que fácil sería ¿verdad? En la última conversa con papá, él mencionó que del éxito no se aprende tanto como de los fracasos. Intento proyectarme y creo que aún no me sienta bien esa frase. Me jode no ser lo suficientemente buena o tal vez me jode creerlo y no avanzar. Le he puesto ganas y actitud a todo lo que hago y créanme que nunca he recibido los resultados que esperaba. Pero, sé que es irónico, lo que menos espero se cumple de una manera extraordinaria. Empiezo a entender.
Por otro lado me alegra que mi pequeña e incluso diminuta vida sea un fiasco, me da coraje y valentía para dejarme de cojudeces y ponerme a trabajar por lo que quiero. Las oportunidades no me tocarán el hombro suplicando atención, hay que salir a buscarlas. Sí, es cierto que en ocasiones puedo ser indecisa, floja, soberbia, confundida y a veces le doy tantas vueltas a las cosas que marea todo y me caga la vida, soy una criatura especial en un mundo mega especial. Nunca es suficiente.






Sean Lennon - This Boy/ Julia

miércoles, febrero 27, 2013

viernes, febrero 22, 2013

Me duele la vida




Últimamente encuentro mil razones o excusas absurdas para romper a llorar. No volveré a mencionar que mi vida es una bazofia, pero puedo hablar sobre mis amarguras íntimas. Ese odio interno que revive en las cuatro esquinas turbias de mi esencia sin sustancia. Estoy triste y no tengo mejor forma de expresar mis cuitas disfrazadas de odio penetrante, en este espacio tan mezquino a mi sensibilidad. Mis días retienen ese nudo incómodo en la faringe para no gritar blasfemias a mis santos. La noche se ha convertido en mi terror constante, acumulando recuerdos encendidos bajo mis sábanas frías. El despertador se burla de mis sueños ultrajados por sus ruidos constantes en madrugadas toscas ¡Me duele la vida!






Gorillaz - On Melancholly Hill

jueves, febrero 21, 2013




"A veces hay que aprende a vivir separados, para seguir creciendo juntos."







domingo, febrero 17, 2013

Poeta plástico



No, no intento recordarte, ya que el recuerdo nace de lo existente. 
Y tú, poeta plástico, tus sentidos no alcanzan la esencia humana de lo real.
Si la cárcel de mi alma no se encontrara bajo tu almohada, 
quizá este recuerdo en la nada, no seria más que un olvido de nada.

No, no intento recordarte, es mi otro yo, 
la fase marchita de mi piel que nunca olvido ser tu cicatriz, 
ser tu todo de nada.

No, no intento recordarte...







Nailea - Otro día, otra noche

lunes, febrero 11, 2013

Miranda




Por primera vez en mi perra y mágica vida, creí verme en los ojos de Miranda. Ella no lo sabe, pero todas mis noches la busco bajo las rejas de mi ventana, con recelo, con ansias de verme chiquitita entre sus pupilas dilatadas.

Miranda posee la crueldad eterna de mis mañanas, porque nunca he de verla cuando la luz del día golpea mis mejillas húmedas. Y es que la vida necesita de sus ruidos toscos y esa mirada perversa que seduce los sueños envueltos en nada. Oprimo mis suspiros bajo la sábana y agonizo sobre ella. Sé que le pensaré tanto, que mis noches se acostumbrarán a su recuerdo.







jueves, febrero 07, 2013

Carne





Las mañanas frías se encogen
frente al olor a hierba húmeda,
así que actúas frente al pacto con la noche.
Recorres sus calles como perro herido,
buscando un rincón barato,
que calme los balbuceos de las horas
mientras tus deseos sueñan despiertos.

Bordeas su risa de niña perdida,
de lujuria amnésica y blasfema.

Te sientes vivo.
Te sientes muerto.






Amy Winehouse - Rehab

Caricias






M e d i s t r a e n t u s c a r i c i a s
d e a r o m a s c o n f u n d i d o s
y e l s e c r e t o d e t u s l a b io s
s o b r e s a l e e n t r e l a l u z m a s t i e r n a ,
e n t r e m i s d e s e o s c o n s t a n t e s . 





jueves, enero 31, 2013

Telaraña


«Necesito salir con más personas. Necesito conocer más, de verdad. No puedo esperar por horas a que tu "visto: 00:31" desaparezca por otro "visto: 12:36"».

No, no entendía. Sus mensajes desde entonces padecían de bipolaridad. Bueno, era de esperarse, el amor le golpeó. Gabriel vive exaltado por sus idilios ofuscados y molestos. Le contagiaron, le inyectaron ese virus sin cura divina. O al menos, eso fue lo que dijo a inicio del verano, susurrándome al oído.

Nuestra última noche caducó con las horas ajustadas. Terminé apoyando la mejilla sobre su hombro izquierdo, mientras jugaba con los botones de su camisa y él cantando cuantas canciones resonaban en el taxi rumbo a casa. Llegamos y desnudó su obsesión eterna por discutir, como para amenizar la noche. Aceleró el paso, arregló con fuerza las esquinas torcidas de su camisa, introdujo la mano derecha al bolsillo buscando su cajetilla (por simple intuición), prendió un cigarrillo y continuó su camino, olvidándome por completo. Yo solo observaba sus gestos porque la idea de discutir con Gabriel, era un diálogo molesto, conocido y estúpido. "Esta bien, Sam, será como tú desees" me dijo, con ese tono de voz tan burlesco y penetrante.

"Necesito aire y aclarar mi mente, Sam". A estas horas de la tarde lo veo abusando de algún cigarrillo descuidado y sin futuro prometedor. Gabriel debe estar recorriendo sus pasos y recuerdos con la receta telefónica que adoptó ayer. No lo culpo, sus insinuaciones desgastaron el tiempo y mi silencio ya no es el mismo. Él sabe lo que sucederá en pocos días, si sus mañanas no se pintan de verdades, verdades y no más mentiras.

Fuera de toda esta brusca telaraña de recuerdos y sucesos. Yo, sinceramente, no entiendo como mi Gabo tierno y tolerante, mutó a esta clase de caricatura asocial y conflictiva. No sé si en todo este tiempo fuera de él, de sus alegrías o tristezas, de sus verdades o mentiras, sus días se poblaron de rutinas masoquistas o en realidad fue contagiado brutalmente. Yo no sé. Solo sé que no es el mismo y créanme que hoy en día, ya nadie lo es.





Luis Ramiro - El café

viernes, enero 25, 2013

Ella se ha ido




Mientras ella ordenaba su partida, yo la miraba de lejos como quién observa una obra de teatro, con esos tiernos detalles que la caracterizan. La miré y ya empezaba a extrañarla. La niñez me invade esta noche y ella no esta conmigo, bostezando bajo mis hombros, acompañando mis poemas e inquietando mis madrugadas.
Ya empiezo a extrañarla. 

La casa tiembla desnuda y este brusco verano me tuerce la ilusión. Ella se ha ido. Me siento hueca, casi vacía, como una pesadilla enferma y ausente. Abandonó las frías mañanas de Lima por un puñado de aires desconocidos, violentos y sedientos a libertad prematura. No veo su silueta frágil abrazando la sábana, ni trenzando mis noches con sus manos tibias. No la veo en el espejo bordando mi alegría o cosiendo mi tristeza. No la veo. 

Retorno al rincón tétrico de su habitación, arrastrando la ira de independencia que hace algunos años, codiciaba con malicia. Ella volverá y ahora mis días jamás serán adictos a su ausencia.






Radiohead - No surprises

martes, enero 15, 2013

¿Alguna vez dije que te odiaba?





La felicidad era introducir mis dedos en los tuyos.

Mi cabello bordea mis hombros húmedos y nuevamente, Rice,
destrozándome el alma, sacudiendo mis vicios clandestinos.
Últimamente estos suspiros me congelan
cuando tu recuerdo tropieza en mi. 
Me siento débil, me siento nada.
Jode tener tu risa enredada en mi piel,
tus caricias inflamadas trepando mi almohada,
aferrándose al recuerdo microscópico de tu cuerpo,
de mi cuerpo.
Es que el odio despertó de su pesadilla absurda.
Despertó de una mentira a coser mi verdad.

¿Alguna vez dije que te odiaba?
¿Alguna vez dije que te odiaba?
¿Alguna vez dije que te odiaba?





(Corregido por No recomendable)


lunes, enero 14, 2013

Enemigos








En aquel momento entendieron que la felicidad conlleva instantes minúsculos, como los amoríos desconocidos. Ella sembraba odio y malicia con sabor putrefacto. Le odiaba, pero no lo sabía; no entendía. Una relación de raíces torcidas vivía bajo el mismo techo ¿cómo saberlo?









jueves, enero 10, 2013

Verano sin promesas



Ella le prometió a mi verano, magnolias y girasoles; esos detalles sobrenaturales que siempre acompañaron a mis tardes de largos caminos y carcajadas. Prometió que no lloraría cuando caduque el verano y me cuidaría como quien cuida su respirar, la paz que transmite su mirada sobre la mía.
Pero ella, a pesar de su ingenuidad, miente como los humanos.
Tengo miedo.




Mago de Oz - Pensando en ti

martes, enero 08, 2013

lunes, enero 07, 2013

Antojos de un final bohemio


Intentaba respirar, porque la única salida hacia mi tranquilidad, era respirar. Clara se convirtió en mi error, todas las mañanas despertaba con rastros de alcohol y yo con sedientas paginas en blanco, con la tristeza corrompida y ese aroma a nada. Se despedía de madrugada con un beso tibio y seco a rondar las calles del Malecón.  Aún no la entendía, como quién no entiende este partido de ajedrez por la tarde ¡No la entendía! Las discusiones se sumaron a las constantes visitas de amigos y los diálogos brindaban por su ausencia. Con el tiempo mis costumbres no se adecuaban a su vida bohemia y pagana, porque nuestras edades diferenciadas en diez años de experiencia vivida, no rozaban ni en la más mínima comprensión. Fue entonces cuando entendí que mi vida comienza cuando acabe la de ella. 

Clara a sus 22 años había perdido su tierna sonrisa y el brillo inigualable de sus ojos pardos. Años atrás su sensualidad la sedujo, aprendió de los lujos y placeres de la vida y empezó a sintetizar sus deseos. Ella me utilizaba a su antojo y yo la amaba aún más, como quién ama a su vida. No, yo no me amo, ni nadie me ama, soy otro bohemio pero reprimido, reprimido por ella y su vida alegre. Podría ser el guardián de sus reuniones nocturnas y el cenicero de su último cigarro, mientras permanezca conmigo, bostezando bajo el mismo techo por minúsculas horas. 

Este partido de ajedrez me es menos interesante que el horario, ella no espera encontrarme pero he llegado con los ojos en las manos y este vino con sabor a sus caprichos. Ella regresa en minutos y mi vida por fin comenzará.




martes, enero 01, 2013

2013


Minutos antes de las 12:00 am

Hace días pensaba en el escrito sobre el año que ya caducó, no se me ocurrió nada bueno.
Minutos antes de las 12:00 am me encontraba en el sillón, sola, mirando a la nada con mi guitarra entre los brazos, tocando "What are you doing new years eve?". Podría parecer muy amante de este instrumento de seis cuerdas con una silueta seductora, pero no, no con exactitud. Luego de canciones, empezó la noche.

Podría ser demasiado selectiva en escoger sucesos maravillosos del año 2012. Entre tantos otros, la universidad, ella me despertó brutalmente mientras mi sociedad me sacudía a su antojo. Para variar, yo me hundo en ella a mi conveniencia, típico mal. En ese espacio de libros y conversaciones inconformistas, fabriqué a mi mejor amigo. Mi buena música me vino de golpe y de sorpresa, como quien espera lo inesperado. Mis clases musicales que amé profundamente, podría pecar en llevarse el premio a mejor "todo" del año. La familia de siempre, los amigos y grandes amigos. Mi respirar, mi paz inquietante, mi caricia a largo plazo; mi idilio. Entre tantos conceptos equivocados entendí sobre "libertad" la pregunta del verano anterior (entre otras más, claro). Como sea.
Mi 2012 se va rebalsando "experiencias".

¡Feliz año 2013!